Reserva entre 30 y 45 minutos solo para las tumbas, o entre 1,5 horas y dos horas si las combinas con el Palacio de El Badi o el Palacio de la Bahía, que están cerca. La visita es breve porque el complejo es pequeño, pero las colas en la entrada y alrededor de la Sala de las Doce Columnas pueden retrasarte.
Empieza por el patio ajardinado para orientarte y luego dirígete a la Sala de las Doce Columnas antes de que la multitud te impida ver a través de la puerta. Sigue hasta la Sala del Mihrab para ver el nicho de oración tallado y la tumba de Lalla Mas'uda, y termina en la Cámara de los Tres Nichos, donde el espacio se vuelve más íntimo y la historia familiar se entiende mejor. Antes de salir del barrio de la Kasbah, da una vuelta tranquila por las tumbas del jardín.
No te lo puedes perder: la Sala de las Doce Columnas, la Sala del Mihrab y las tumbas del jardín. Opcional: puedes combinar la visita con el Palacio de El Badi, para disfrutar de las vistas desde la azotea y la grandiosidad imperial, o con el Palacio de la Bahía, para ver los patios y los interiores de este palacio residencial; cualquiera de las dos opciones añade unos 45-60 minutos. Recorrerlo a tu propio ritmo está bien, pero una visita guiada le da un valor añadido, ya que las relaciones dinásticas y el simbolismo no se entienden solo con las placas informativas.
