¿Quién lo construyó?
El jardín es el proyecto que apasiona a André Heller, un legendario artista multimedia, cantante y narrador austriaco. Si alguna vez has visitado los Mundos de Cristal de Swarovski en Austria, ya has visto su obra.
Heller compró ese terreno de tres hectáreas, completamente yermo, en 2006. Le llevó a él y a su equipo casi una década de intenso trabajo de preparación, planificación arquitectónica y puesta en escena artística antes de que abrieran discretamente las puertas al público.
Heller diseñó el jardín para que fuera una auténtica experiencia sensorial, pero de una forma relajante. Desde el punto de vista arquitectónico, se aleja de la disposición plana y abierta de los jardines marroquíes tradicionales. En cambio, Heller trajo miles de camiones cargados de tierra para crear colinas, valles y pasillos sinuosos artificiales. Esta topografía diseñada a propósito aísla los ruidos del desierto que rodea el lugar y crea microclimas que hacen que el jardín sea notablemente más fresco que Marrakech.
El parque cuenta con un pabellón de recepción minimalista y moderno, y el animado Café Paul Bowles, con su fachada a rayas (que lleva el nombre del famoso escritor americano expatriado, amigo íntimo de Heller). Los edificios usan líneas limpias y colores vivos para enmarcar el paisaje, en lugar de distraer la atención de él.