- El recorrido exprés (1,5 horas): Si tienes un itinerario apretado, esto te da el tiempo justo para recorrer el camino principal, ver las esculturas más emblemáticas (como las obras de Keith Haring y Picasso) y hacer unas cuantas fotos.
- El momento ideal (de 2 a 2,5 horas): Esto te permite disfrutar de una experiencia relajada y completa. Puedes explorar los senderos ocultos, sentarte en el tranquilo bosque de bambú, visitar el pabellón del museo cubierto y hacer fotos sin prisas de las montañas del Atlas reflejadas en los estanques.
- El retiro relajado (más de 3 horas): Ideal para los amantes del arte, los fotógrafos y cualquiera que quiera escapar del ajetreo de la medina de Marrakech. Con este ritmo, tendrás tiempo de sobra para recorrer todos los pasillos y sentarte a tomar el almuerzo o a tomarte un té de menta tradicional en el Café Paul Bowles.